Labrador en un transportín durante el traslado desde el aeropuerto de Malta al alojamiento.

Cómo llegar desde el aeropuerto de Malta con un perro

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Cuando nos mudamos a Malta con nuestro labrador, viajó en un transportín homologado por la IATA. Antes de despegar desde Madrid, el personal del aeropuerto aseguró la puerta y la parte superior del transportín con bridas de plástico después del check-in. Nos explicaron que era una medida de seguridad adicional para evitar que el transportín pudiera abrirse accidentalmente durante la manipulación del equipaje, ya que nuestro labrador viajaba en la bodega del avión (cargo).

No sé si todas las aerolíneas o aeropuertos siguen el mismo procedimiento, pero si tu perro va a viajar en la bodega del avión, conviene tener en cuenta esta posibilidad. El inconveniente es que, una vez llegas a destino, ya no puedes sacar al perro del transportín de inmediato. Nosotros no llevábamos ni un cuchillo ni unas tijeras, así que no teníamos forma de cortar las bridas de plástico.

Al llegar al aeropuerto de Malta no encontramos ninguna zona destinada para que los perros pudieran hacer sus necesidades. Como la terminal está rodeada de carreteras y aparcamientos y no podíamos soltar a nuestro perro, al final agradecimos poder marcharnos cuanto antes hacia el alojamiento.

Por suerte, ya habíamos reservado desde España una furgoneta amplia para seis pasajeros, cuatro maletas y un transportín grande con nuestro labrador. El conductor, que ya nos estaba esperando, cargó todo sin ningún problema. Fue al llegar al alojamiento cuando nos prestó unas tijeras, pudimos retirar las bridas y nuestro perro, después de un viaje tan largo, por fin pudo estirar las patas y hacer sus necesidades.

Con el tiempo nos dimos cuenta de que, en realidad, fue mejor no quitar las bridas en el aeropuerto. Después del vuelo, nuestro perro estaba muy estresado y llegó a enseñar los dientes al personal del aeropuerto, algo que nunca hace en casa. En un entorno tan concurrido, rodeado de coches y gente, manipular a un perro grande y nervioso no habría sido seguro. Además, no estoy segura de que, después de sacarlo para que hiciera sus necesidades, hubiéramos conseguido volver a meterlo en el transportín. Viéndolo ahora con perspectiva, me alegro de que permaneciera dentro hasta llegar al alojamiento, donde el ambiente era mucho más tranquilo.

Nosotros reservamos el traslado desde el aeropuerto con antelación porque no sabíamos si habría una furgoneta lo suficientemente grande ni un conductor dispuesto a transportar también a un perro. Al hacer la reserva indicamos en las observaciones que viajábamos con un perro grande dentro de un transportín, que llevábamos varias maletas grandes y especificamos también el número de pasajeros. Si vas a realizar un viaje parecido, te recomiendo incluir toda la información sobre el perro y el equipaje al hacer la reserva y solicitar el traslado con suficiente antelación. Así aumentarás las posibilidades de que te asignen un vehículo con espacio suficiente tanto para el transportín como para el resto del equipaje.

Algunas empresas de traslados recomiendan reservar el transporte para perros grandes varios días antes de la llegada, ya que necesitan tiempo para asignar un vehículo adecuado y un conductor que acepte mascotas. Si prefieres tener el traslado organizado antes de aterrizar, puedes reservar tu traslado aquí. Aun así, conviene confirmar que el vehículo tendrá espacio suficiente no solo para el equipaje, sino también para colocar el transportín de forma segura.

Otra alternativa son las aplicaciones Bolt y eCabs, que disponen de una categoría para viajar con mascotas. Sin embargo, no tengo experiencia utilizándolas al llegar al aeropuerto, por lo que no puedo valorar hasta qué punto son fiables ni con qué rapidez pueden conseguir un vehículo adecuado para un perro grande o un transportín de gran tamaño. Para los desplazamientos habituales por Malta sí son una opción muy utilizada tanto por residentes como por turistas. Aun así, nadie puede garantizar que haya un conductor disponible dispuesto a transportar a tu perro.

Si viajas con un perro grande, es recomendable añadir una nota breve como «large calm dog» e indicar también si llevas un transportín y cuáles son sus dimensiones aproximadas. De este modo reducirás el riesgo de que el conductor rechace el servicio al llegar.

La mayoría de los servicios de taxi recomiendan que el perro viaje en los asientos traseros. Debe ir sujeto con correa y es aconsejable llevar una manta o protector propio para cubrir la tapicería, ya que los conductores normalmente no proporcionan ninguno. En general, si el perro está limpio y tranquilo, la mayoría de los conductores no suele poner inconvenientes. En cambio, si acaba de salir de la playa y está lleno de arena o barro, es bastante probable que rechacen el viaje.

En el caso de perros grandes, algunas empresas de transporte pueden comprobar antes del viaje si disponen de un conductor adecuado o de un vehículo con suficiente espacio, por lo que es preferible no dejar la reserva para el último momento.

Si todavía estás planificando viajar a Malta con tu perro o tu gato, te recomiendo informarte con antelación sobre todos los requisitos de entrada, ya que algunos detalles pueden sorprenderte. Encontrarás toda la información explicada paso a paso en el artículo Cómo llevar un perro o un gato a Malta.