Comino y la Laguna Azul (Blue Lagoon) en Malta: ¿paraíso o trampa para turistas?
Todavía recuerdo mi primera visita a la Blue Lagoon, allá por 2008. Acababa de enamorarme y vine aquí con mi entonces novio. Pasamos casi todo el día en el agua, mientras nuestras cosas descansaban sobre las rocas. Ya había bastantes turistas y llegaban barcos con grupos de visitantes, pero el ambiente seguía siendo tranquilo. Al final de la tarde nos marchamos con el recuerdo de un baño maravilloso y de un lugar realmente romántico.
Desde entonces he visto innumerables fotografías de la Blue Lagoon en Internet: una pequeña bahía de agua increíblemente turquesa, con unas pocas embarcaciones flotando y apenas un puñado de personas. Las imágenes siempre transmitían la sensación de un lugar casi perfecto. No es de extrañar que Comino se haya convertido en una de las mayores atracciones de Malta y en una parada habitual para excursiones organizadas e influencers. Esta pequeña isla, de apenas 3,5 km² y con solo unos pocos residentes permanentes, ofrece exactamente aquello que muchas personas imaginan cuando piensan en un paraíso mediterráneo: aguas cristalinas, sol y la sensación de haber encontrado un rincón perdido lejos del mundo.
Diez años después descubrí que incluso el paraíso puede tener su lado menos idílico. En agosto de 2018 regresamos a Comino, esta vez en familia, con nuestros hijos y con mi abuelo, que de vez en cuando tenía problemas de rodillas. Me hacía ilusión enseñarle un lugar que para mi marido y para mí había sido tan especial. Pero, en lugar de una laguna tranquila, nos encontramos con una multitud de personas y prácticamente todas las tumbonas ya estaban ocupadas. Encontrar un sitio donde extender una toalla era casi imposible.
Entre las filas de tumbonas solo quedaban estrechos pasillos y, donde no las había, solo había roca afilada o senderos por los que no dejaba de pasar gente. Si viajabas con niños pequeños o en grupo y simplemente querías dejar tus cosas en algún sitio, prácticamente no te quedaba otra opción que alquilar una tumbona. Ya no recuerdo el precio exacto, pero sí recuerdo que me pareció sorprendentemente alto. Mientras tanto, seguían llegando barcos de excursión uno tras otro, descargando nuevas oleadas de visitantes. La música sonaba a todo volumen desde varios altavoces al mismo tiempo, el olor a comida frita llenaba el aire y por todas partes se veían las ya famosas piñas utilizadas como vasos para los cócteles.
Incluso bañarse había perdido gran parte de su encanto. Había demasiada gente y el espacio era muy reducido. La sensación con la que abandoné Comino no se parecía en nada a la de mi primera visita. Más que un recuerdo bonito, me llevé la decepción de descubrir hasta qué punto el lugar había cambiado y que, si no pagabas por una tumbona, prácticamente ni siquiera tenías dónde sentarte.
El turismo masivo en Comino: presión sobre la naturaleza, el espacio público y la isla
Mi experiencia personal de 2018 refleja una época en la que el acceso a Comino prácticamente no tenía ninguna regulación. Hoy, en 2025 y 2026, sé que no fuimos ni mucho menos los únicos en vivir algo parecido. Comino se ha convertido literalmente en víctima de su propio éxito. Durante la temporada alta, según Times of Malta, la isla puede recibir alrededor de 10.000 visitantes al día. Para un lugar tan pequeño, es una presión enorme. La laguna que en las fotografías parece una cala tranquila y casi desierta, durante el verano está completamente abarrotada. Desde primera hora de la mañana hasta la tarde llegan barcos de excursión de forma constante, descargando un flujo interminable de visitantes.
Tras años de críticas por parte de residentes, organizaciones ecologistas e incluso de los propios turistas, comenzaron a producirse los primeros cambios. Cada vez más personas señalaban que Comino había dejado de ser el rincón tranquilo que recordaban. En las redes sociales empezaron a circular imágenes de la Blue Lagoon completamente llena: filas interminables de tumbonas y sombrillas ocupaban gran parte de la costa, mientras miles de personas se concentraban en una playa diminuta y en los estrechos senderos que la rodean. Muchos visitantes llegaban esperando un entorno natural y relajado, pero la realidad era muy distinta: una isla masificada, ruidosa y cada vez más comercial. Poco a poco quedó claro que la situación ya no podía seguir igual.
Las protestas también llegaron al espacio público. En el verano de 2022, un grupo de activistas del movimiento Moviment Graffitti organizó una acción simbólica en Comino. A primera hora de la mañana retiraron decenas de tumbonas y sombrillas vacías que los operadores turísticos habían colocado antes incluso de que llegaran los primeros visitantes. Con esta protesta querían demostrar que el acceso al mar debía seguir siendo libre y no depender del pago de una tumbona. También recordaron que la costa es un espacio público y que debe permanecer accesible para todos. En su opinión, las tumbonas y sombrillas solo deberían colocarse cuando un visitante las solicite y siempre en una cantidad limitada, para evitar que ocupen la mayor parte de la playa.
Al mismo tiempo, denunciaron que la Blue Lagoon y sus alrededores habían quedado prácticamente dominados por intereses comerciales. Habían aparecido numerosos quioscos y puestos de comida, mientras los grandes barcos de excursión seguían desembarcando miles de visitantes cada día. La protesta puso de manifiesto algo de lo que se llevaba años hablando en voz baja: que la Blue Lagoon simplemente ya no podía funcionar sin una regulación clara.
Nuevas medidas para proteger Comino y regular el turismo
En los últimos años, las autoridades maltesas han empezado a tomar medidas para mejorar la situación. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la protección del entorno natural de Comino y la posibilidad de que los visitantes sigan disfrutando de uno de los lugares más emblemáticos de Malta. Desde mayo de 2025 está en funcionamiento un nuevo sistema de reservas para acceder a la Blue Lagoon. Cualquier persona que quiera desembarcar en esta zona, ya sea en una embarcación privada o en una excursión organizada, debe reservar previamente una plaza gratuita a través del sitio web oficial. Tras completar el registro, el sistema genera un código QR que debe presentarse al llegar.
El sistema funciona mediante franjas horarias y limita el número de personas presentes en la Blue Lagoon a unas 4.000 al mismo tiempo. Para hacerse una idea de la diferencia, en los veranos anteriores podían coincidir hasta unas 10.000 personas en la zona. Actualmente ya no está permitido acceder sin una reserva previa y el incumplimiento de las normas puede conllevar una multa.
Con estas medidas, el Gobierno maltés intenta encontrar un equilibrio. Por un lado, no quiere poner en riesgo uno de los mayores atractivos turísticos del país. Por otro, desde hace años resulta evidente que la Blue Lagoon alcanza su límite de capacidad durante el verano. Además del sistema de reservas, las autoridades han ido implantando otras medidas, como una mejor delimitación de las zonas de baño, la limpieza periódica, nuevas instalaciones sanitarias y un control más estricto del cumplimiento de las normas.
La mayoría de estas actuaciones se han llevado a cabo de forma gradual dentro del proyecto Team Blue Lagoon. Las autoridades continúan evaluando el funcionamiento del sistema y, por el momento, seguirá vigente durante toda la temporada de 2026.
Comino también forma parte de la red europea de espacios protegidos Natura 2000, lo que significa que está sujeta a estrictas medidas de conservación. El objetivo de esta nueva regulación es proteger un ecosistema especialmente sensible y, al mismo tiempo, ofrecer a los visitantes una experiencia más cercana a la imagen que suele verse en las fotografías: un lugar limpio, tranquilo y donde la naturaleza siga siendo la protagonista.
Cómo funciona el sistema de reservas para acceder a la Blue Lagoon
Gracias al nuevo sistema de reservas, la situación ha mejorado ligeramente en comparación con hace unos años. Aun así, la Blue Lagoon sigue estando muy lejos de esa imagen de tranquilidad que tantas veces aparece en Instagram. Durante las horas de mayor afluencia —especialmente entre las 10:00 y las 15:00— continúa habiendo muchísima gente. Si desea conocer Comino con un ambiente más relajado, lo mejor es llegar temprano por la mañana o visitarla fuera de la temporada alta.
El sistema entró en funcionamiento el 1 de mayo de 2025. Todas las personas o grupos que lleguen en embarcaciones privadas o comerciales y quieran desembarcar en la zona de la Blue Lagoon deben realizar previamente una reserva gratuita a través de la plataforma oficial.
Tras introducir los datos básicos y una dirección de correo electrónico, el sistema genera automáticamente un código QR único que deberá mostrarse al acceder a la zona. Después, los visitantes reciben una pulsera identificativa que les permite permanecer durante la franja horaria elegida. Entrar sin una reserva válida puede suponer una sanción económica. Puede realizar la reserva gratuita en el sitio web oficial de Blcomino. Actualmente existen tres franjas horarias: de 08:00 a 13:30, de 13:30 a 17:30 y de 18:00 a 22:00. Estos horarios pueden modificarse ligeramente según el tráfico marítimo, por lo que conviene comprobar siempre la información más reciente directamente en la plataforma.
¿Vale la pena visitar Comino? Depende de lo que espere encontrar
La Blue Lagoon sigue siendo, sin duda, un lugar espectacular. El color del agua, el entorno natural y la tranquilidad que todavía puede encontrarse fuera de la temporada alta la convierten en uno de los paisajes más especiales de Malta. Lo que personalmente me entristece es la enorme diferencia entre la imagen que vemos en Instagram o en los folletos turísticos y la realidad de los meses de verano. En las fotografías todo parece tranquilo: agua turquesa y apenas unas pocas personas. En cambio, la experiencia real puede ser ruidosa, abarrotada, cara y bastante estresante.
Entonces, ¿recomendaría visitar Comino? Personalmente, no volvería en julio únicamente para pasar el día bañándome. Sin embargo, si quiere conocer la Blue Lagoon con sus propios ojos y sabe qué puede esperar, sigue siendo una excursión que merece la pena. Si es flexible, no le importa pasar la mayor parte del tiempo en el agua, no necesita demasiadas comodidades y las multitudes no le resultan un problema, probablemente disfrutará de la experiencia. Para parejas o viajeros jóvenes que simplemente quieran nadar en una laguna de aguas turquesas y estén dispuestos a aceptar algunas incomodidades, puede seguir siendo una visita muy recomendable.
En cambio, si viaja con niños pequeños, lleva un cochecito o va acompañado de alguien con dificultades para caminar o moverse por terrenos irregulares, en mi opinión no es la mejor excursión. Pagar unos veinte euros por un pequeño espacio de sombra y pasar el día entre rocas llenas de gente quizá no compense. Precisamente por eso merece la pena detenerse un momento antes del viaje y pensar qué espera realmente de este lugar.
Si finalmente decide visitar Comino, le recomiendo verlo como una experiencia de unas horas y no como un día entero de playa. Durante el verano, elegir bien el horario, ajustar las expectativas y planificar la visita marca una gran diferencia. Y si lo que realmente busca es un lugar tranquilo para nadar y relajarse, probablemente encontrará opciones mejores en otras zonas de Malta. Comino sigue siendo un lugar precioso, pero ya no es un destino ideal para todo el mundo.
¿Quiere visitar la Blue Lagoon en Comino?
A continuación encontrará las dos opciones más habituales. Elija la que mejor se adapte a su viaje, tanto si solo quiere visitar la Blue Lagoon como si prefiere combinar Comino con la isla de Gozo.
¿Solo quiere visitar la Blue Lagoon?
Si su principal objetivo es navegar hasta Comino y disfrutar de la Blue Lagoon y la Crystal Lagoon, puede consultar aquí la disponibilidad de las excursiones. La salida es desde Sliema.
¿Prefiere combinar la Blue Lagoon, Comino y Gozo?
La excursión combinada más popular incluye una breve parada en la Blue Lagoon y continúa hacia Gozo, por lo que es una buena opción para quienes desean conocer varios lugares en un solo día. La salida es desde Bugibba. Puede consultar aquí la disponibilidad de esta excursión.
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